A veces me miro al espejo para ver en mis ojos tristes un fondo de alegría, una esperanza, una ilusión, ese "algo" que me hace aferrarme a la vida.
A veces me miro al espejo para ver si mis labios se iluminan, tratando de buscar entre su pliegues algún vestigio de que tiempo atrás portaban una sonrisa.
A veces me miro al espejo para ver mis manos de niña, comprobando que siguen siendo igual de delicadas, que ya no tienen cicatrices de espinas.
A veces me miro al espejo para volver a sentirme atractiva, comprobar que mi cuerpo desnudo puede seguir enamorando a todo aquel que lo mira.
A veces me miro al espejo y cierro los los ojos, porque sé que mi reflejo no me hace feliz del todo...
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